Sally o el cabaret…

Los ojos saltones de Sally, las medias de rejilla, su sonrisa de payaso, la boca algo cómica. Sally se llama Liza. Liza tenía que ser Sally. Las niñas de cuyos padres no se acordaron, los monstruos que crecieron a su sombra y de pronto un día eran una cometa zarandeada por un huracán…pero qué cometa!…
La que tenía una amiga llamada Elsie, con la que compartió habitación en Chelsea. La pareja imposible del imposible maestro de ceremonias, la que gritaba al pasar el tren. Sally la loca, la que presumía de cruzar Europa hombre a hombre.
La única con las uñas pintadas de un verde malaquita. La muñeca rota en un Berlín decadente. El alma del cabaret como si no existiera ninguna otra posibilidad de ser feliz en el mundo.
Así que “hasta siempre querido,
fue un bonito romance pero se ha terminado
y aunque me importabas, necesito aire libre
estarás mejor sin mi, querido.
No frunzas el ceño ni te preguntes el porqué…
tenías muchos motivos para dudar de mí, querido”

La mujer fatal con alma de niña.
No se puede ser más libre ni más genial.
Hasta siempre, Liza.

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“Raphael sigue siendo aquel…”

http://cultura.elpais.com/cultura/2015/01/29/actualidad/1422546837_200373.html

Álex de la Iglesia y Raphael se unen en uno de los disparates cinéfilos más divertidos de los últimos años.

“Mi gran noche” se dirige al público incondicional del director, que opta por desatarse por completo y nos ofrece una comedia loca que es un homenaje al cantante Raphael.

Este cantante ha conseguido reinventarse, hasta el punto de que, tras 40 años de carrera, lo invitan como estrella a los festivales indies más “in” de este país y hace colaboraciones con los artistas actuales de más tirón.

Pero, además de eso, sabe reírse de sí mismo y lo demuestra en esta película.

Curiosamente, su actuación es la más contenida de la película. Es inútil buscar excesos en su forma de interpretar, pues se muestra natural por completo y eso añade aún más comicidad.

Sólo puedo dar las gracias a estos dos artistas por brindarnos 100 minutos de diversión sin tregua, sin ton ni son, dirán algunos…ni falta que hace, diría yo…:-)

 

Las vagas lindes de tu alma

“El alma tenías
tan clara y abierta,
que yo nunca pude
entrarme en tu alma.
Busqué los atajos
angostos, los pasos
altos y difíciles…
A tu alma se iba
por caminos anchos.
Preparé alta escala
—soñaba altos muros
guardándote el alma—
pero el alma tuya
estaba sin guarda
de tapial ni cerca.
Te busqué la puerta
estrecha del alma,
pero no tenía,
de franca que era,
entradas tu alma.
¿En dónde empezaba?
¿Acababa, en dónde?
Me quedé por siempre
sentado en las vagas
lindes de tu alma.”

Pedro Salinas

Tal vez las almas transparentes sean más inexpugnables que las que se ocultan detrás de una o varias máscaras. Hace falta valor para adentrarse en el alma de otro, sobre todo cuando percibes que el territorio, a pesar de estar abierto ante tus ojos, sigue siendo un misterio. Tal vez debiéramos dejar de intentarlo. Cómo tratar siquiera  de conseguirlo, si nosotros mismos

permanecemos, en gran parte, ocultos a nuestro propio entendimiento. Pero siempre puede uno hacer como el gran poeta, “quedarse sentado en las vagas lindes de tu alma” y esperar, simplemente, que algo de ti, de mi, o de nosotros, se revele durante la espera. A veces ocurre…